FMI sugiere a AMLO compromiso responsable para reducir la deuda pública

El Fondo Monetario Internacional advirtió que las perspectivas de México siguen viéndose afectadas por la prolongada incertidumbre en relación con el vínculo comercial con Estados Unidos.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) sugiere al gobierno de Andrés Manuel López Obrador claridad en su compromiso sobre la responsabilidad fiscal.

En su blog institucional, el director del departamento para el hemisferio occidental del organismo, Alejandro Werner, observa que este compromiso debería extenderse sobre la reducción de la deuda pública.

Argumenta que, en función de este compromiso, se sostendrá la estabilidad macroeconómica y financiera del país.

En el blog sobre “Perspectivas para las Américas: Una recuperación más difícil”, donde habla de todas las economías de la región, advierte que las perspectivas de México siguen viéndose afectadas por “la prolongada incertidumbre en relación con el vínculo comercial con Estados Unidos”. Esto por la falta de acuerdos en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Explica que el crecimiento del PIB en 2019, el primero bajo el mando de López Obrador, incorporará el impacto de la incertidumbre sobre la inversión y en menor medida sobre el consumo privado.

El FMI divulgó en julio su actualización de expectativas de crecimiento para el mundo y países del G-20 donde está México. Ahí mismo, recortó su expectativa de crecimiento para el país en 2019, de 3% a 2.7%, tras reconocer el impacto de la prolongada incertidumbre alrededor de la renegociación del TLCAN.

En la presentación de la actualización de julio, el Consejero Económico del FMI, Maurice Obstfed, matizó que el panorama para México está incorporando la posibilidad de que concluya la renegociación del TLCAN a fines del 2019.

Obstfed reconoció que, si esta renegociación no concluye exitosamente y se llega a romper el acuerdo, “afectará fuertemente la confianza sobre el futuro del comercio”. Observó en ese momento que México quedara como uno de los socios más vulnerables al escenario negativo de una disrupción del acuerdo.

 

 

FUENTE: EL ECONOMISTA/Yolanda Morales