El monstruo de la burocracia. Amenaza con crecer más

Jorge Miguel Ramírez Pérez

Geopolítica

Nadie hubiera sospechado el crecimiento descomunal de la burocracia. una nota en el diario capitalino Reforma en la primera plana ayer dio cuenta de la cifra de burócratas federales que llegan a sumar 777mil 595; sin considerar el ejercito que cobra como empleados y trabajadores en PEMEX, CFE y la SEGOB.

La nota revela que en los últimos 10 años se sumaron mas de 200 mil funcionarios, aproximadamente 2 mil contratados por casa mes. De hecho, esta tendencia continúa hasta el día de hoy.

Para el gobierno que viene debe ser una catástrofe.

Por muchos años la lucha por mantener un gasto corriente equilibrado era un concepto coincidente de muchos regímenes políticos. Siempre a la llegada de un gobierno federal de lo primero que se hablaba era de austeridad e inequívocamente, lo que se pretendía recortar del gasto corriente era la partida de personal.

El criterio era congelar las plazas para evitar que creciera el numero de trabajadores de base, en segundo lugar cancelar los contratos por “honorarios” y los de asimilados a salarios; se procuraba como norma, echar a fuera a los funcionarios medios y superiores de las administraciones precedentes.

A partir de la llegada de Vicente Fox se improvisó un servicio civil de carrera que recogió a numerosos funcionarios zedillistas, lógicamente alineados al PRI; se sumaron en los niveles superiores a funcionarios que en su mayor parte fueron recomendados por empresarios o por los asesores del presidente bajo un esquema de una metodología extraña: los mapas mentales.

Con todo fue hasta el año 2010 como cita la investigación del diario en comento, cuando se dispara una desproporcionada cantidad de empleados públicos, destacando el rango de funcionarios, es decir con mayores sueldos y superiores prestaciones; y con ello hasta la fecha, se ha causando una fuga permanente de dinero que se supone, debía ser racionalizado en ese renglón de servicios personales.

La administración publica ha tenido avances en algunos sectores como la procuraduría del consumidor que me atrevo a comentar ha sido de una utilidad innegable. Me consta.

Otras secretarias y dependencias no han mostrado la mejoría notable que ha implicado duplicar el gasto como ha sucedido.

Y tal parece que a pesar de las declaraciones del próximo gobierno encabezado por López Obrador, de ajustes en la burocracia se comete el mismo error que se viene cometiendo en los últimos gobiernos federales y los gobiernos estatales. Primero se nombran los funcionarios y después se indagan las funciones extensivas que se asignan legalmente a cada dependencia de la administración publica.

Es decir, en vez de realizar un estudio integral de la administración y proponer un diseño de a cuerdo con las necesidades reales y actuales de la administración publica se sigue la mecánica de extender prioritariamente los nombramientos sin indagar sobre la pertinencia y viabilidad de cada dependencia .

Así que, primero se nombran a los compadres y estos una vez en el cargo, van a defender a toda costa y sin recato, tanto los privilegios que se heredaron como las líneas de mando reales o ficticias. Por supuesto se simulan unos cuantos ajustes.

Lo que sigue es engordar la nómina para que tengan chambas las comadres y compadres subordinados.

Es un cuento de nunca acabar, a los improvisados se les inventan las actividades, se repiten los procedimientos y revisiones ya existentes; siempre hay que vigilar a un vigilante y nuestro país prosigue sumergido en cualquiera de los ordenes de gobierno: federal, estatal o municipal en un mar de formatos, reglas e informes, que como es sabido en nada impulsan el desarrollo humano y económico de la población .

Me parece que están nombrando cargos sin el conocimiento pleno y sin un proyecto racional eficiente y eficaz para la administración publica mexicana. Simplemente se trata de llenar huecos y forzar otros. Parece ser la principal razón.

Hay áreas completas en la secretaria de Gobernación que si usted le pregunta a empleados y funcionarios ¿a que se dedican? le contestaran, que a elaborar análisis políticos. Todos analizan aparentemente sin que nadie utilice sus conclusiones. La explicación es muy sencilla, cada secretario y el grupo de adictos que les acompañan, vienen con un séquito del cual luego, los contribuyentes mexicanos no pueden desprenderse.

Y por lo que se ve, pudiera catapultarse todavía mas el numero de burócratas en los gobiernos que empezaran en pocos meses a operar. Déjeme comentarle un ejemplo: Veracruz. En este estado por lo menos cinco grupos con poder y cercanía a López Obrador van a disputarse preferencias.

Uno lógicamente es el de Cuitláhuac García el próximo gobernador; pero quien será su secretario de gobierno, Erick Cisneros es de todas las confianzas del líder nacional; otro hombre de poder será el Coordinador Estatal de Desarrollo, un morenista histórico, Manuel Ladrón de Guevara y dos miembros del gabinete: Rocío Nahle próxima secretaria de Energía y la titular designada para la CONAGUA, que tendrá su asiento en Veracruz, Blanca Jiménez Cisneros. 5 grupos política y funcionalmente en un mismo territorio, con acuerdo directo con Obrador, échele números.

El problema no es menor. La administración publica federal requiere urgentemente de un replanteamiento con precisiones, no con aproximaciones que a estas alturas resultan muy onerosas.