¿Qué les espera a los directores de Pemex y CFE?

Atzayaelh Torres

Energía con H al Final

Expertos y otros no tanto coinciden en algo: los nombramientos por parte de Andrés Manuel López Obrador para dirigir Pemex y la CFE tienen la finalidad de que se cumplan las promesas de campaña a cualquier costo, el que sea.

En el caso de Pemex, Octavio Romero Oropeza, a pesar de no tener una profesión alineada a la industria, se vislumbra como un ejecutor de las políticas de austeridad y combate a la corrupción que promueve AMLO desde hace muchos años. Aquí debía poner a alguien a quien no le importaran los reflectores y se dedicara a ejercer puntualmente el gran paquete de inversiones para la petrolera nacional del siguiente año.

Sin embargo, Romero Oropeza llega a Pemex en un momento sumamente difícil, con los peores indicadores financieros, gran endeudamiento, los niveles más bajos de petróleo y gas, un sistema de refinación operando a su mínima expresión, un sindicato opaco, pero sobre todo, una Pemex desgastada por sus altos niveles de corrupción, los cuales se recrudecieron en este sexenio.

Aquí, Romero tiene un gran reto: nombrar a un director de Pemex Exploración y Producción (PEP) que dé manotazo en la mesa y ponga orden a la ‘mafia de ingenieros’ que tienen prácticamente secuestradas las actividades más importantes de la petrolera nacional, y que desde adentro y fuera de Pemex mantienen presión sobre la asignación de contratos, principalmente.

Sabemos que Romero ya está siendo advertido de casos como el de José Luis Fong Aguilar, subdirector de la Región Norte, quien ha gestionado ampliaciones del célebre contrato 421004823 para Cosafi del Noreste, publicado por este medio; además de algunos jubilados que se mantiene latiendo en la industria como Félix Alvarado Arellano, exsubdirector de la Región Sur, con el contrato 422213801 de PEP, por el cual arrendaron la plataforma Agosto 12 a Grupo Nuvoil, de Mariano Hernández Palmeros, que burló una millonaria multa, tal cual lo informó este medio.

El próximo director de PEP, que sustituirá a Juan Javier Hinojosa, tendrá que poner en orden el PACMA (Programa de Apoyo a la Comunidad y Medio Ambiente), creado por Pemex, en teoría, para atender las necesidades de grupos vulnerables de las regiones petrolera, pero donde se han llevado a cabo cuestionables gestiones cuando Ricardo Villegas era directivo de PEP en los tiempos de Emilio Lozoya.

Otro es Gustavo Hernández García, quien después de haber sido director de PEP cuando Manlio Fabio Beltrones lo llamaba “paisano”, hoy opera como “consultor independiente”, según se lee en su perfil de Linkedin, y quien fuera cuestionado por los contratos de Compañía Mexicana de Exploración (Comesa), cuando la dirigía Adán Oviedo Pérez, donde Pemex tiene 51 por ciento de participación, y que terminaron ejecutando la empresa Cesigsa en las regiones Sur y Norte de PEP.

Ya adentro, será interesante también ver cómo Octavio Romero se volverá a encontrar con algunos miembros de panismo que promovieron el desafuero del próximo presidente de México cuando era jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, y que se amalgamaron en la estructura de Pemex durante el mandato de Juan José Suárez Coppel, quien me cuentan, sigue pesando desde el sector privado.

Por otra parte, Bartlett llegará a una CFE que ya no es sólo un generador y subsidiador, sino que ahora es un fuerte participante en la industria de gas y está entrando a empujones en el almacenamiento de combustibles. Con Manuel Bartlett en la CFE, Andrés Manuel manda un mensaje claro a la naciente industria eléctrica: CFE no será un jugador más y despídanse del piso parejo. Podríamos ver después del 1 de diciembre la reintegración de la CFE, la cancelación de contratos con los productores independientes de energía, e incluso, la incorporación de miembros de la extinta Luz y Fuerza del Centro. Otra. En el mercado eléctrico de largo plazo, por ejemplo, la CFE ya no se perfilaría como el gran comprador de energía para las renovables en las subastas, y será un negocio que tendrán que fomentarse entre privados, si es que claro, el mercado sigue avanzando. Tendrá que poner orden en las polémicas compras de medidores a Grupo IUSA señaladas por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), e incluso, el propio Bartlett ha advertido que podría poner fin a los contratos con proveedores de mantenimiento en la zona central del país.

FUENTE: EL FINANCIERO