Arq. José Torres Cházaro, La determinación de hacer arquitectura

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José Torres Cházaro

1938 –

Cuando veo la obra del arquitecto Torres Cházaro, encuentro la intencionalidad del arquitecto comprometido con su oficio y casi como reflejo, invariablemente, viene a mi memoria un Jardín de Niños en Coatepec, una de esas intervenciones en perímetros históricos que enriquecen y dejan evidencia clara de la arquitectura de su tiempo. Es tal la calidad de este proyecto, que ahora se encuentra perfectamente asimilado al paisaje urbano en el que se encuentra, es mas, ahora la ciudad no se comprende sin esta obra.

Otra de las obras de este arquitecto que son parte esencial del paisaje de la ciudad, ahora en Xalapa, es la casa habitación que esta en la Calle de Hidalgo esquina Bremont. Sin duda se trata de una interpretación Xalapeña de la casa de la Cascada de Wright. Es una arquitectura atemporal, de una calidad incuestionable, formidable el uso de los volúmenes verticales pesados y masivos, y esos volados que parecen cuestionar en un reto interminable a la gravedad. Reitero, intervenciones de esta calidad son una gran aportación al patrimonio arquitectónico de la ciudad, permanecen en nuestro imaginario urbano y son memoria de la arquitectura del siglo XX. Después de todo, la ciudad no es ni debe ser nunca un museo, es una representación en constante cambio de la sociedad que la construye todos los días.

Otra de las obras de Torres Cházaro es el edificio Hakim, que corresponde a un momento de la ciudad donde en competencia de altura y calidad, se desarrollaban dos proyectos, en el que el edificio Hakim, es por mucho, más interesante y espacialmente más generoso. Es sin duda, el mejor exponente de la arquitectura del posmoderno en Xalapa.

No se puede dejar de mencionar su aportación indispensable en la USBI de la Universidad Veracruzana en Xalapa. Su lógica y rigorismo proyectual, nos regalan un edificio, que a pesar de la aportación de otros arquitectos, el proyecto mantiene su calidad y cualidades conceptuales. Después de todo, uno de los mayores méritos de un buen proyecto, es que aun cuando presente modificaciones, el concepto de origen permanezca con una lectura clara. La USBI estuvo a cargo de dos grandes arquitectos Xalapeños, Torres Cházaro y Enrique Murillo.

Tiene una obra que se encuentra fuera del área urbana central de la ciudad, este edificio debiera estar ubicado en una vialidad principal, es una de las mejores obras en Xalapa en los últimos años. Una arquitectura razonada y el resultado es una estética muy interesante.

Torres Cházaro es el arquitecto moderno racionalista de Xalapa, interpreta que el diseño debe ser concebido también desde una visión constructiva. Comprende a los materiales desde su misma naturaleza y no espera de ellos un simple resultado estético. No es para nada un simplista de la arquitectura, es un arquitecto de escuela y por fortuna es un arquitecto que deja escuela.

Arquitecto de múltiples etapas, desde la obsesión por los materiales en su honestidad; el concreto, el tabique y la piedra, pasando por la búsqueda incesante de procesos constructivos y su extraordinario uso de la estructura metálica. Si se pudiera definir con su obra, sería el arquitecto de la coherencia estructural, de la lógica en la edificación y conocedor claro de las propiedades y naturaleza de los materiales.

En mi opinión, arquitecto moderno que nunca se contuvo ante paradigmas inútiles y en su trayectoria nos regala una arquitectura variada, que siempre se mantuvo en una búsqueda de formas racionales y lógicas que estuvieran determinadas por los materiales y su estructura. Las futuras generaciones deben estudiar su obra y su determinación incansable de hacer buena arquitectura.

Jorge Flores Mtz.

Jorgeflores1mx@me.com