El precio de la gasolina subirá, pero hay margen para mantenerlo controlado

Para el próximo año, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador plantea que no habrá más gasolinazos y los precios se incrementarán conforme a la inflación, expuso Carlos Urzúa.

Para el próximo año, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador plantea que no habrá más gasolinazos, por lo que se incrementarán conforme se mueva la inflación, expuso Carlos Urzúa, quien se desempeñará como secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

“No puede haber movimientos abruptos (en los precios de la gasolina). Estamos pensando en incrementar cada año conforme a la inflación”, dijo en entrevista televisiva.

Para el Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP), esta propuesta es prudente y de alguna manera implicaría un beneficio a las finanzas públicas, dado que podrían obtener mayor recaudación por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).

“Lo que dice Urzúa muy prudentemente es que los precios no van a subir en términos reales, sino que año con año, al haber inflación eso sí los va a subir”, expuso Héctor Villarreal, director general del CIEP.

Es decir, si suponemos que en todo el 2018 la gasolina costó 20 pesos el litro y la inflación fue de 5%, para el 2019 el precio de la gasolina costaría 21 pesos, detalló.

A su parecer, el nuevo equipo que conformaría la SHCP puede llevar a cabo esta propuesta dado que les está tocando un precio del petróleo relativamente alto.

“Esto de alguna manera no te presiona el techo de tu precio de la gasolina, al contrario, te mueve el piso. Y con ello, puedes prometer que no van a subir los precios, y de alguna manera tu recaudación por IEPS, en lugar de bajar puede hasta subir”.

Villarreal indicó que la recaudación por IEPS aumentando si el precio de la mezcla mexicana se ubica en los 70 dólares por barril, pero si llegara a los 80 dólares, implicaría menor recaudación porque se tendría que mover el impuesto para no tener altos precios en la gasolina.

Consideró que el IEPS debe seguir cobrándose en los combustibles, aunque le gustaría que el nuevo equipo de Hacienda tenga más transparencia sobre cómo llevará a cabo el proceso de liberación de los precios de los combustibles.

Se deben ajustar a finanzas globales

Federico Rubli Kaiser, vicepresidente del comité nacional de estudios económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivo de Finanzas (IMEF), consideró que en principio no es una mala idea, siempre y cuando en el contexto de ajuste en finanzas públicas globales se puedas acomodar y respetar.

“Lo que se va a hacer con los precios de la gasolina es congelarlos en términos reales. Es decir, el precio de la gasolina sí va a subir en términos nominales, pero queda constante en términos reales, o sea con inflación”, dijo en su momento.

Ejemplificó que si se paga por un litro 20 pesos y la inflación anual es de 10%, entonces en realidad tu precio real es de 20 pesos, pero el nominal es 18 pesos.

Entonces, expuso, lo que la propuesta dice es que hay que dejarlo fijo en 18 pesos, pero si la inflación sube, tienes que subir el precio a 20 y si la inflación se va a 15%, el precio sube 21 pesos.

Rubli comentó que la estrategia de liberación de los precios de la gasolina que se hizo en esta administración no fue tan buena, pues el estímulo fiscal se ha incrementado más de lo esperado, lo cual no ha beneficiado a las finanzas públicas.

FUENTE: EL ECONOMISTA/Elizabeth Albarrán