¿Qué pasa si, a pesar de todo, hay un margen cerrado en la elección presidencial?

Un expresidente del antiguo IFE dice que no hay que soslayar cualquier escenario la noche en que culmina el proceso electoral de 2018.

a combinación de incidentes en un número representativo de casillas a lo largo de la jornada electoral y un escaso margen de votos entre el primero y el segundo lugar en las encuestas de salida podría impedir que se conozca al ganador de la elección presidencial el domingo por la noche y anticiparía conflictos postelectorales, señaló Luis Carlos Ugalde, director general de Integralia Consultores.

Un margen de cuatro puntos complicaría las cosas, pues los partidos políticos de los candidatos perdedores no estarán dispuestos a aceptar el resultado y todo se complicaría, agregó el también ex consejero presidente del Instituto Federal Electoral (hoy INE).

En cambio, si a las ocho de la noche del domingo las encuestas de salida que harán distintas empresas privadas declaran que el ganador va 10 puntos arriba del segundo, el escenario puede ser el opuesto, indicó Ugalde. “Mi impresión es que si las encuestas de salida dan un ganador claro y luego el conteo rápido del INE de las once de la noche ratifica eso, creo que (Enrique) Peña Nieto saldrá a las 11.05 a dar un discurso para felicitar al ganador”.

Si los candidatos perdedores reconocen el ganador antes de esa hora, indica el consultor, la elección estará políticamente resuelta.

Pero Ugalde también advierte sobre los factores que pueden complicar las cosas. Anticipa que podrían producirse incidentes entre los funcionarios de casillas en un número representativo de ellas debido al método de conteo, que esta vez puede ser muy largo, y a la resolución del  Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) de permitir nuevas formas de voto válido, como escribir nombres, apodos y sobrenombres.

Las autoridades del INE han insistido, pese a todo, que habrá resultados preliminares el domingo en la noche. Sin embargo, el consejero presidente del Instituto, Lorenzo Córdova, reconoció el jueves que el nuevo modelo de casilla única hará que el conteo sea más lento y que en algunos estados del país se tendrán que contar los votos de hasta seis elecciones distintas, por lo que el flujo de información al Programa de Resultados Preliminares (PREP) será más tardado que en elecciones pasadas.

“Un proceso largo, tedioso, cansado, puede motivar que algunos (funcionarios de casilla) abandonen sus funciones y se vayan a dormir, y dilatar con ello el conteo de los votos y eso puede causar sospechas”, indica.

Otro factor que podría contribuir a descomponer las cosas y a que no se conozcan los resultados es que, a las seis de la tarde, al cierre de las casillas, del candidato que concluyó la campaña arriba en las encuestas y sus simpatizantes empiecen a celebrar su triunfo en diversas plazas públicas del país, señala el director de Integralia.

Ugalde cita como antecedente la elección en Coahuila el año pasado. Hubo problemas en 20% de las casillas en ese estado porque al final de la jornada no había quién trasladara los paquetes con los votos emitidos hasta las oficinas del instituto electoral local, y con base en ese 20% el PAN acusó de fraude electoral.

Algo similar podría presentarse este domingo en la elección a gobernador en los estados de Veracruz, Puebla y Yucatán, añadió Ugalde, debido a que se espera una votación cerrada entre los dos principales candidatos, lo que provocar dificultades el mismo domingo en la noche y a un conflicto post electoral complicado.

La variable central para ver si ese problema de conteos tardados se convierte o no en factor de conflicto es la diferencia o margen entre el primero lugar y el segundo, expresó. “No lo sabemos, simplemente es un riesgo que va a existir”, concluyó el ex consejero electoral.

 

 

FUENTE: FORBES MÉXICO/Zacarías Ramírez Tamayo