Luis Barragán

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Luis Barragán   1902-1988

Se puede decir que es uno de los arquitectos mexicanos más importantes del siglo XX, yo a titulo personal lo considero como el más grande arquitecto mexicano. Su obra es reducida, por lo que no es necesario una compilación de lo mejor, simplemente todo lo que hizo es todo lo que hay y lo que hay es de una calidad excepcional y son en cada línea, sombra y color parte de nuestra memoria colectiva.

En una necedad y es casi inevitable la comparación, Barragán es a la Arquitectura mexicana lo que Rulfo es a la Literatura. Autores de una enorme intensidad y un sentimiento por lo mexicano irrenunciable, se puede analizar su obra coma por coma o muro por muro y simplemente no hay y no habrá en mucho tiempo ese genio de comprender lo mexicano sin la angustia y el miedo de competir por ser los mejores, simplemente saber que en nuestro laberinto interminable nunca debimos competir, solo se trataba de capturar y transmitir nuestra esencia, tarea en sí misma difícil.

Con él surge un estilo arquitectónico que él denomina -emocional- y es una especie de unión entre sus experiencias de infancia, juventud, de maestros y su viaje en la en sus primeros años como profesional a Europa, donde entra en contacto con la arquitectura mediterránea y árabe y por cierto conoce a Le Corbusier, que representa una gran influencia en su estilo.

En lo personal su arquitectura me parece la búsqueda mas pulcra de lo que podemos denominar mexicano,  la unión de lo vernáculo, su intensidad espiritual  y la integración con la naturaleza en un ambiente casi místico, donde los colores y el murmullo de la sombras y el silencio nos atrapan.

Sus gruesos muros, su luz que pareciera dosificada y por momentos nos da la impresión que en su genialidad logro domesticarla, y sobre todo esos colores que nadie había utilizado antes en la arquitectura, hacen de Luis Barragán el arquitecto de lo mexicano, de los místico y lo ascético, de las formas y los volúmenes, en pocas palabras el arquitecto de la belleza en integración plena con sus formas mas elementales.

Para él la belleza era una idea difícil de definir, pero decía que todos tenemos la capacidad de reconocerla cuando esta presente. La humanidad la ha buscado siempre. Desde los tiempos más antiguos ha estado presente en los ornamentos corporales, en los tatuajes, y se han embellecido no solo las moradas  y los templos sino también las herramientas de trabajo y los objetos de uso diario.

En una ocasión comentaba; en mis jardines, en mis casas, siempre he procurado que prive el plácido murmullo del silencio. En mis fuentes canta el silencio

Yo no conozco personalmente una sola de sus obras, pero les puedo asegurar que he caminado por sus pasillos, he observado cómodamente la luz que entra de sus ventanas y he oído el cantar del silencio de sus fuentes. Reconozco que muchos de mis proyectos son un plagio de sus obras, pero a manera del mayor reconocimiento que pueda recibir un artista, sus formas, colores, luces y sombras son desde hace mucho tiempo patrimonio de todos nosotros y no solo tenemos el derecho a sus formas y colores, tenemos la obligación de repetirlas en su intensión y con su intensidad.

Por cierto ha sido el único mexicano en obtener el premio Pritzker.

Arq. Jorge Flores