¿De qué derechos hablan?

Xalapa, Ver.- El gobernador Javier Duarte de Ochoa FOTO: PATTY BARRADAS/FOTOVER Xalapa, Ver.- El gobernador Javier Duarte de Ochoa FOTO: PATTY BARRADAS/FOTOVER

Hablar en primera persona me parece incomodo y me resulta un poco vanidoso y petulante, pero no puedo dejar, aunque me resulte una pena, decir que se los dije, Javier no representa más que el final de la administración de Fidel, la realidad que hoy vive Veracruz era evidente hace 10 años y mucho más hace 6 años, cuando por fraude y compra descarada Javier resulto electo gobernador de nuestro estado.

Se los dije, Javier no va a entregar el poder, esto se va a caer porque es insostenible como se ha administrado el estado en estos doce años, muchos podían argumentar que era la forma de hacer política del pri del siglo XXI, que la fidelidad representaba una opción para gobernar México y que los niños de la fidelidad-prospera son la nueva generación de políticos en nuestro país y nada de eso resultó cierto, se trató, se trata y se tratará de una banda de delincuentes que han hecho del recurso publico lo que les ha dado la gana, han corrompido en absoluto todas las instituciones del estado, han destruido la infraestructura de Veracruz retrocediéndolo décadas en cualquier índice de medición de desarrollo y riqueza.

Cuando oigo que esto va en serio, que le van a suspender sus derechos como miembro del partido, no puedo más que asentir con la mirada y aclarar que repetimos todo lo que nos dicen los medios sin tan siquiera someter estos dichos al menor de los análisis y critica. ¿De qué derechos se trata estos que le van a suspender? ¿Por ser priista tiene algunos derechos metaconstitucionales que el resto de los mortales simplemente ignoramos y por supuesto carecemos? ¿A partir del momento que le suspendan sus derechos como priista será un mexicano más? En lo personal me importa un rábano que le suspendan sus derechos como priista, que le cancelen su credencial de miembro distinguido platinum del PRI, con todo y sus millas de impunidad acumuladas en estos años de fidelidad-prospera. Lo único que me parece aceptable es que lo sometan a la Ley a este señor y a una veintena de sus cómplices y secuaces, que la investigación considere el daño ocasionado a millones de veracruzanos, las miles de muertes, las escandalosas carencias en salud, las oportunidades cortadas a millones de jóvenes en el estado, las familias desesperadas por un ingreso mínimo solo para comer, los hombres y mujeres desempleados ya mayores de 40 años que ven como se basifica la corrupción, el amiguismo y la pirujeria.

Es probable que ante la ley goce del principio de presunción de inocencia, pero estos fieles-prosperos son culpables absolutos de un Veracruz destrozado, abatido y burlado con la promesa de una prosperidad que a estas alturas se antoja una broma de insospechada crueldad, tal parece que el sarcasmo lo tenían planeado desde el primer día. Son culpables de cada desaparecido, de cada periodista asesinado, de cada uno de los engaños y mentiras, son culpables de cada peso robado a los pensionados, son culpables de los millones de pesos retenidos a la universidad veracruzana, son culpables de prostituir todo, son culpables de intentar blindar su salida con magistrados y leyes a modo, son culpables de cada diputado vendido, son culpables de haber gobernado doce años y entregarnos un Veracruz mucho peor al que recibieron y solo por eso son suspendidos todos sus derechos como veracruzanos, son suspendidos como veracruzanos de por vida.

El resultado de las investigaciones de la PGR me tienen sin cuidado, en nuestro país se investiga lo que les resulta conveniente, se procesa al que cae en desgracia del líder supremo y se castiga al que se niega a obedecer al sistema. No podemos olvidar que el sistema mexicano es un mecanismo que requiere de una dosis importante de obediencia, otra de encubrimiento mutuo y además una cadena de complicidades que tapa y esconde al resto de los mexicanos la putrefacción, toda la porquería que significa gozar plenamente de los derechos como miembro del partido.

Así sea desde Barcelona, Houston, Madrid, Miami, Costa Rica o donde sea que estos fieles-prosperos procuren gozar de su botín, les recuerdo que para todos los mexicanos siempre serán priistas, aun con suspensión o cancelación de sus derechos partidistas, después de todo no hay manera de suspender a una rata de ser una rata.